El 25 de septiembre de 2026 llegan a las salas y plataformas propuestas muy diferentes: la reivindicación lorquiana de La bola negra, el cine de supervivencia de En el corazón de la bestia, el retrato urbano de Madrid ext. y el docudrama sobre la maternidad de Un hijo propio. Cuatro películas que permiten acercarse a distintos territorios del cine contemporáneo, desde la ficción histórica y el espectáculo de aventuras hasta el documental creativo y la reconstrucción de un caso real.
La bola negra (Javier Ambrossi y Javier Calvo, 2026)

Los Javis fabulan sobre lo que podía haber sido la obra de Lorca que da título a su película: se imaginan la historia de esa obra con un chico gay de provincias que en los años 30 es rechazado en el casino y acaba víctima de la guerra perdido en la nieve; se imaginan a Sebastián, un joven gay que huye de su pueblo, destruido por la aviación italiana, y se alista en las filas franquistas donde tiene que custodiar a Rafael Rodríguez Rapún, teniente republicano, último amor de García Lorca; por último, se imaginan a un nieto de Sebastián que, a la muerte de este, recibe en herencia la obra de teatro. Un argumento que entrelaza tres historias con la voluntad de reivindicar la identidad homosexual para lo que se recrea con libertad los hechos reales (Rodríguez Rapún murió por las heridas de un bombardeo en Santander en agosto de 1937 mientras la película fabula con su fusilamiento a manos de Sebastián) e imagina cómo pudo ser «La bola negra» si se conservara o si hubiera sido completada. Con notable producción y reparto, tiene momentos emocionantes y excelente ritmo, pero falta madurez en la narrativa que entrelaza esas historias y en unos diálogos que sacrifican lo dramático a lo didáctico. En todo caso, una película que merece la pena y un sentido homenaje a Federico.
En el corazón de la bestia (David Ayer, 2026)

Brad Pitt no se pudo resistir a la propuesta de estar los cien minutos en pantalla: no hay ego que resista tanta tentación. Con la excepción de dos breves secuencias con personajes episódicos, el exsargento Belmont y su perro llenan el cuadro a lo largo de este largometraje sabido y prescindible. En Alaska, Belmont se estrella con su avioneta y ha de pasar todo tipo de penalidades con la ayuda de su perro, también antiguo militar, que igualmente sufre pesadillas por los recuerdos amargos de una guerra (la película tiene su sesgo de Manual de Supervivencia con Perro en la Naturaleza Hostil). Todo muy espectacular, con paisajes de ensueño, para no contar nada y cerrar con un testamento de amor a los animales que vale para cualquier ocasión. Si querían emular a Di Caprio en «El renacido» han pinchado en hueso.
Madrid ext. (Juan Cavestany, 2026) (Filmin)

Este inquieto cineasta se echa a las calles madrileñas con su atuendo de «cazador de imágenes» y a fe que consigue planos y situaciones con fuerza, en algunos casos muy atractivos, revalidando la idea de que una imagen puede ser más fascinante que la realidad. Le interesan los comercios de barrio, tiendas viejas con rótulos básicos y un poco cutres a punto de desaparecer, como algunos videoclubes; también la ciudad provinciana de los aledaños de las grandes avenidas, con tendales a la vista y vecinos de charla improductiva. La música me ha estorbado en algunos momentos, pero merece la pena ver este documento, que no solo es café para los muy cafeteros (digo, madrileños).
Un hijo propio (Maite Alberdi, 2026) (Netflix)

La directora chilena de piezas tan valiosas como «El agente topo» y «La memoria infinita» aborda otro caso real en un docudrama interesante, aunque de menor altura. Cuenta el caso de una chica que, obsesionada y presionada con la maternidad, simula un embarazo y llega a robar un bebé en un hospital. El docudrama entrelaza con habilidad reconstrucciones con actores y representaciones con personajes reales, logrando así una mayor verosimilitud. Queda constancia de cómo la maternidad puede llegar hasta a fijación paranoica, pero la película no va más allá.
Estrenos del 25 de septiembre de 2026
