El 19 de junio de 2026 los cines ofrecen una variada selección con drama, comedia, cine social y propuestas para todos los gustos: la mirada a las redes sociales de A la cara; el Spielberg más emocional y fabulador en El día de la revelación recupera; la denuncia de la brutalidad policial de Caso 137; la mezcla de pasión y alegoría social de Dreams; el retrato de un cambio personal en Un hombre de verdad ; el humor y compromiso de Julie Delpy en Conoce a los bárbaros; y la comedia sentimental 15 pruebas de amor.
A la cara (Javier Marco, 2025)

Merecía mejores condiciones de estreno esta excelente película que puede pasar desapercibida. Opera prima de un director y de una coguionista que sacan partido a esos sólidos actores que son Manolo Solo y Sonia Almarcha, hasta ahora prácticamente relegados a roles de reparto. Un tipo solo que vomita en redes sus frustraciones y acosa a una presentadora de televisión da lugar a una historia sorprendente donde la víctima es rescatada por su verdugo y donde este sobrevive a su soledad gracias a esa inopinada relación. Me gusta en especial esas contradicciones, sobre todo cuando el resultado es que una pierda a una hija y otro la gana. Trasfondo potente de crítica al uso de las redes sociales, el periodismo sensacionalista, el debate moral de desconectar un cuerpo en coma… En fin, una excelente película.
El día de la revelación (Steven Spielberg, 2026)

Spielberg vuelve sobre sus viejos temas del más allá (material y espiritual) y la figura del extraterrestre “bueno” con el que unos humanos tocados por la gracia divina consiguen comunicarse. Parece abonarse a las teorías conspiranoicas con esos gobiernos que nos ocultan secretos sobre la vida en el espacio, pero me interesó cómo los protagonistas vencen al enemigo, con apelaciones emocionales. Por supuesto que Spielberg es un gran narrador que te lleva de la mano más de dos horas sin que te enteres, incluso cuando la película no aporte mucho más a lo dicho en Encuentros en la tercera fase, E.T. El extraterrestre y A.I. Inteligencia Artificial. Y, por supuesto, es una película para ver con inocencia infantil, dejándose llevar y obviando el discurso, a la postre, un tanto plano. A disfrutar!
Caso 137 (Dóminik Moll, 2025)

En su rol de investigadora de “asuntos internos” de la policía, Léa Ducker sostiene con fuerza este relato destinado a denunciar la brutalidad policial y la criminalización de las protestas ciudadanas. Con el argumento real de que la policía tiene que aguantar mucho, goza de mala prensa y ha de atenerse a la ley mientras soporta los desprecios y hasta la violencia de tipos asociales se viene a justificar el caso en que un joven quedó maltrecho por un disparo en la cabeza. El contexto social del mismo pueblo donde viven los padres de la policía y de la víctima añade complejidad a una instrucción que nunca logra hacer justicia, lo que a la postre explica la desconfianza de la gente. Buen cine, con ritmo, sin digresiones de relleno, con diálogos y personajes muy convincentes.
Dreams (Michel Franco, 2025)

La pasión afectivo-sexual desatada entre una rica heredera californiana y un joven bailarín mexicano es la base de una historia de complicadas relaciones de pareja. La película tiene una lectura más inmediata en mostrar las piedras del camino de esa pasión y sus crueles sinsabores. Pero tiene otra lectura, más alegórica, que plantea la relación entre los poderosos y prepotentes estadounidenses, cuyo capricho se convierte en norma, y los pobres inmigrantes mexicanos que luchan por sobrevivir. Una película curiosa del mexicano Michel Franco, de quien me gustó «Nuevo orden». Jessica Chastain muy convincente en un papel de dura.
Un hombre de verdad (Liteo Pedregal, 2026)

En su primer largometraje se queda un poco corto este director y también coguionista de una historia con afán educativo al mostrar la transformación que experimenta un médico jubilado, generoso y buena persona, aunque prototipo de machista de masculinidad tradicional, a raíz del fallecimiento de su esposa. La ayuda de una vecina, una relación esporádica con otra mujer y la reconciliación con la hija logran lo que parecía imposible. Le falta fuerza a la dramatización y hay diálogos muy elementales, amén de un desarrollo narrativo de escasa sorpresa; eso sí, la música jazzística es muy resultona.
Conoce a los bárbaros (Julie Delpy, 2025)

La encantadora protagonista de la trilogía romántica de Richard Linklater («Antes del amanecer», «Antes del atardecer»…) es también directora de media docena de largos en los que también actúa. Aquí pone la carne en el asador para una comedia de trasfondo comprometido: aboga por que los europeos nos impliquemos con los refugiados sirios y denuncia las estupideces nacionalistas y los prejuicios xenófobos de las pequeñas comunidades, en este caso, un pueblo de Bretaña. Hay apuntes interesantes (el alcalde populista que engaña con los presuntos ucranianos que luego son sirios) y una secuencia climática llena de emoción: nunca un parto en una playa logró crear tanta comunidad. Me gustó, aunque reconozco que es una película menor que salvamos por sus buenas intenciones.
15 pruebas de amor (Alice Douard, 2025)

Parece ser que la directora ha pasado por esta historia que cuenta desde su emoción. Una pareja de mujeres ha de casarse cuando esperan una bebé para que la madre no biológica pueda adoptar a la niña. También necesita 15 testimonios que avalen la relación afecta con la recién nacida. Me pareció desigual, a ratos sabida, con chistes evidentes (la caca de un bebé en la bañera), algún momento realmente de comedia y un tramo final poco afortunado, con la secuencia del concierto erigida artificialmente en clímax mientras se rebaja la tensión dramática en el parto, que era su punto álgido natural.
Cartelera en cines para el 19 de junio
