El 24 de abril de 2026 trae a la cartelera cinco películas muy distintas: El sonido de la caída, una obra fragmentaria y misteriosa; Después de Kim, un drama de duelo y reconstrucción familiar; La risa y la navaja, un viaje largo y didáctico por Guinea-Bisau; Zona 3, una distopía policial con IA y crítica social; y Turno de noche, terror de contagio rápido y tono de catástrofe.
El sonido de la caída (Marscha Schilinski, 2025)

Me costó entrar en la película y anduve despistado sobre las intenciones de la directora, pero me fascinaban las historias entrelazadas y fragmentarias, con cierta aura misteriosa, contadas por niñas y chicas jóvenes de diferentes épocas. El sustrato común de esta especie de cuento de fantasmas es el dolor y la amenaza de muerte que van descubriendo esas chicas conforme crecen y la realidad se les revela en numerosos detalles, como nos hace ver una cámara inteligente que va trazando miradas. Creo que es una película imperfecta, pero preñada de sugerencias.
Después de Kim (Ángeles González-Sinde, 2026)

La cineasta y antigua ministra adapta su propia novela sobre una pareja ya madura y divorciada que viaja de Argentina a España cuando se entera de que su hija ha aparecido muerta. Juan y Gloria emprenden una nueva vida y se enfrentan a retos inesperados, con el resultado de que se abre una etapa en su propia relación. Los dos grandes actores mantienen lo justito la atención a una película floja, de limitada fuerza dramática, a pesar del interés de la historia y de los personajes.
La risa y la navaja (Pedro Pinho, 2025)

El espectador tiene que sentarse en la butaca con ganas, pues son tres horas y media de película. Aunque se me hizo un poco larga no es una historia alargada, pues se necesita ese desarrollo para contar el viaje de un portugués, cooperante de una ONG, a la antigua colonia de Guinea-Bisau. Un viaje muy didáctico para nosotros, pues se pasa revista por las condiciones de vida de los guineanos, la contradicción de una carretera que favorece el desarrollo pero les deja sin tierras, las relaciones afectivo-sexuales y familiares, las rivalidades entre aldeas y, sobre todo, lo que Europa hace o deja de hacer en África. Una reflexión más que interesante para cualquier ciudadano, particularmente si tiene sensibilidad sobre el tema.
Zona 3 (Cédric Jiménez, 2025)

El título original pasa a este otro que hace referencia al clasismo del territorio de un París distópico, donde los ciudadanos tienen que llevar una pulsera que controla cada uno de sus movimientos y la sociedad en su conjunto viene controlada por Alma, un programa policial de IA. Hay gente que resiste a esa sociedad autoritaria y sobrevive en los márgenes. En sus roles de policías buenos que investigan un crimen y desenmascaran a Alma, Gilles Lellouche y Adèle Exarchopoulos central el relato, aunque ella a ratos parece estar perdida. El guion deja en segundo plano la crítica a esa sociedad y opta por la acción y la intriga, no siempre con coherencia: un entretenimiento discreto.
Turno de noche (Jonny Campbell, 2026)

Después de Nicolas Cage, el actor más hipotecado es Liam Neeson quien, además, en este caso ha buscado un papelito para su exsuegra, la otrora dama de la escena británica Vanessa Redgrave. La historia de un hongo alienígena de velocísimo contagio es de traca y se vale de tópicos del cine de catástrofes y del gore: eso sí, hay ritmo y adrenalina como para entretener a adolescentes y gente saturada de telecinquerías. Abstenerse el resto de los mortales.
Estrenos 24 de abril de 2026
