Sitges 2014: Relatos Salvajes, brutalmente divertida

Si a uno le ponen una película titulada Relatos Salvajes sin conocer absolutamente nada sobre ella, lo último que esperará es que sea la obra más desternillante que haya visto en años. Y es que la obra del argentino Damián Szifron (producida por Almodóvar) no es solo extremadamente divertida, sino sobre todo, absolutamente inteligente. Si el espectador ve el tráiler probablemente no se enterará de absolutamente nada, ya que el mecanismo de la película es muy difícil de resumir en 2/3 minutos.

Relatos Salvajes es una película coral, que nos muestra en concreto seis historias, seis protagonistas y seis escenarios diferentes. Pero todos ellos están unidos por un elemento en común: la violencia. Pero no es una violencia de sangre y tripas, es una violencia cotidiana, que puede ir desde la propia palabra, hasta la riña entre dos conductores. Esta violencia es llevada a un punto insólito en cada una de las seis tramas, y a través de un guion milimétrico genera situaciones muy divertidas que hacen reír a carcajadas al público.

Relatos Salvajes

Relatos salvajes está basada en una serie de Steven Spielberg del 85 (raro ejemplo de un país como Argentina adaptando unas obras estadounidenses), titulada Cuentos asombrosos. Lo que hace del film una gran obra es saber llevar el tema de la pérdida del control y de la brutalidad al territorio de la comedia. La dirección es acertada, la interpretación muy notable y el guion excelente. Una gran película argentina que entre risa y risa no deja de ser una crítica abierta a las instituciones, a los dogmatismos, a la continencia y a cada uno de los seres humanos de este planeta.

0 comments
  1. Pingback: Cine en serio
  2. Pingback: Cine en serio
  3. Pingback: Cine en serio
  4. Pingback: Cine en serio

Deja un comentario

You May Also Like

La gran estafa americana, una gran cantidad de grises

Tal y como comentaba el compañero José Luis Merino en su crítica de 12 años de esclavitud, hay películas que se estrenan con tantas expectativas a sus espaldas que a veces nos cuesta valorarlas en toda su dimensión. Algo parecido, pero en sentido inverso, está ocurriendo con La gran estafa americana: no es para tanto será la cantinela más oída al público a la salida de los cines que irán a verla a raíz de sus 10 nominaciones a los Oscars. Lo que sí está claro es que de las nominadas que hemos visto por ahora es la menos obvia de todas: no trata ningún tema importante, no es ningún acontecimiento cinematográfico y ni siquiera es divertida para, supuestamente, ser una comedia. La gran estafa americana es más sutil que todo eso.
Ver entrada

Aves de presa (y la fantabulosa emancipación de Harley Quinn), las chicas solo quieren pasarlo bien

Lo vi hace una semana y aún así lo aplaudí en pantalla: el detalle del coletero. Un gesto así es suficiente para saber que hay una mujer detrás de esta…
Ver entrada