Grupo 7, malas calles sevillanas

A mediados y finales de los 90 decir que una película no parecía española era supuestamente todo un halago. Hartos de españoladas y de la movida se impuso una forma de hacer cine que huía de localismos. Curiosamente fue Santiago Segura el que revitalizó la comercialidad de nuestro cine  con un personaje tan español como Torrente. Al mismo tiempo Amenabar se decantaba por un cine más universal. En la pasada gala de los Goya triunfaba una película tan española como No habrá paz para los malvados. Ya comentamos que la cinta de Urbizu no era precisamente cine fácil para el espectador y a muchos de los que la recuperaron a raiz de los premios no les gustó. En este punto aparece Grupo 7 que comparte el espíritu español de la película de Urbizu y el afán universal de llegar a un gran público.

La pericia de Alberto Rodríguez como director pegado a la realidad social ya quedó plasmada en El traje y Siete vírgenes. Y con el ánimo de no encasillarse da el salto al policiaco demostrando que es probablemente el director joven más versatil de nuestro cine. Excelentemente escrita y rodada, Grupo 7 no tiene nada que envidiar a cualquier thriller americano de los que se estrenan tres a la semana y que no nos cuentan nada de interés. Porque aquí se está hablando de una realidad reciente (finales de los 80 y principio de los 90) y se hace tremendamente complicado hacerlo de manera cercana y reconocible al espectador: afortunadamente Rodríguez cae de pie.

Hay que reconocer que tener un reparto en estado de gracía ayuda mucho. Los imprevisibles personajes interpretados por Antonio de la Torre y Mario Casas sostienen la mirada del espectador con una fuerza bestial. Porque el gran secreto de Rodríguez y su coguionista Rafael Cobos es no marcarnos las cartas desde el principio de forma que nunca sabemos hacia donde tirarán estos policías. Ambos actores dan una visceralidad, a la vez que ternura, a unos personajes al límite de los que comprendemos siempre sus reacciones aunque sepamos que en ciertos momentos no estén haciendo bien.

Además es toda una alegría saber que Grupo 7 está funcionando bien en taquilla. Que en España se puede y se sabe hacer buen cine mirando al espectador y que éste, de vez en cuando, reacciona.

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  1. Tengo muchisimas ganas de verla pero me mata que salga el Mario Casas ese. Con un reparto que esta bien porque han tenido que poner a ese tipo? Para llevar a las quinceañeras a ver una pelicula que no parece ser para ellas?

    1. La verdad es que Mario Casas no me parece mal actor. De hecho aquí está muy convincente. Probablemente lleve a adolescentes al cine pero eso no tiene por que ser malo.

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