El 13 de marzo de 2026 apetece sentarse con calma a ver propuestas tan distintas como El mago del Kremlin de Olivier Assayas, El arquitecto de Stéphane Demoustier, Águilas de El Cairo de Tarik Saleh, el documental de Netflix Cover-Up. Un periodista en las trincheras de M. Obenhaus y Laura Poitras y el sólido drama judicial disponible en Filmin El acusado de Yvan Attal, un ramillete de títulos que dialogan con el poder, la historia reciente y los laberintos de la verdad.
EL MAGO DEL KREMLIN (Olivier Assayas, 2025)

La “novela” de Giuliano da Empoli me pareció deslavazada y poco contenida en la extensión, aunque, sin duda, había sustancia en la especie de crónica histórica de los tres últimos decenios de la URSS/Rusia que subyace a la ficción narrada por el protagonista, un asesor de Putin. Creo que la película de Assayas mejora el libro porque elimina digresiones y mantiene la misma estructura de retazos de una historia deliberadamente caótica que sirve para un retrato del poder del autócrata, antiguo espía del KGB, que gobierna ahora mismo Rusia. No es una película fácil y hay que atender bien a cada diálogo, pero merece la pena. Tras haber interpretado al Papa en la serie de Paolo Sorrentino a Jude Law cualquier papel le resultará fácil…
EL ARQUITECTO (Stéphane Demoustier, 2025)

Esta reconstrucción dramática aborda con bastante solvencia la historia de la construcción del Arco de la Defensa en los Campos Elíseos parisinos hasta su inauguración con motivo del bicentenario de la Revolución Francesa durante la presidencia de Miterrand. El arquitecto danés que gana el proyecto tiene que luchar con la gestión de los políticos y numerosas dificultades, sobre todo cuando el cambio del parlamento trae un ministro de Hacienda que busca privatizar el proyecto. La película es lo que es, pequeña y para sectores interesados muy específicamente en el tema.
ÁGUILAS DE EL CAIRO (Tarik Saleh, 2025)

Ya resulta significativo que esta película tenga producción de cinco países europeos, encabezados por Suecia, donde nació el director, pero no de Egipto, que es donde está ambientada la historia en su totalidad. El protagonista es un actor a quien le encargan rodar una película sobre el presidente del país El Sisi; en un contexto de intrigas, amenazas y luchas por el poder entre los militares el actor sobrevive como puede. Queda patente la falta de democracia y la inseguridad del país. No es nada del otro mundo, pero sirve como cierto bosquejo del régimen egipcio.
COVER-UP. UN PERIODISTA EN LAS TRINCHERAS (M. Obenhaus y L. Poitras, 2025) (Netflix)

Espléndido reportaje sobre un periodista Seymour Hersh que sacó a la luz los asesinatos indiscriminados —incluso bebés— de soldados norteamericanos en aldeas de Vietnam; también es crítico con la influencia de la élite política en la prensa, condicionando la imparcialidad de los medios, y colabora en desenmascarar a Nixon (Watergate) y Kissinger (golpe de Chile), lo que le cuesta un seguimiento cercano de la CIA. Más adelante, contribuye a difundir las horribles torturas de Abu Ghraib, durante la guerra de Irak. En estos tiempos de posverdad y tanta manipulación viene muy bien una película como esta donde se pondera la labor del periodismo y el derecho a la información como base de la transparencia democrática y de una opinión pública madura e imprescindible para construir la ciudadanía.
EL ACUSADO (Yvan Attal, 2021) (Filmin)

El título original reproduce el de la novela «Las cosas humanas» en que se basa. El episodio de una supuesta violación en el marco de una familia da lugar a un juicio que ocupa la segunda mitad de una película interesante, con ritmo y capaz de plantear dilemas éticos y hacernos reflexionar sobre la “verdad judicial” que no necesariamente corresponde con la real. El caso presentado vale lo mismo para denunciar las situaciones en que las víctimas de abusos no son creídas y son sometidas a una tensión fuerte por decir la verdad como, en el polo opuesto, las denuncias de hechos que no sucedieron o se magnificaron por razones espurias. Se ve muy bien.
Cartelera del 13 de marzo
