L’Alternativa 2018: «El silencio es un cuerpo que cae», detrás de cámara

No debe haber sido tarea fácil elegir que película merecía ser la ganadora del festival Alternativa en un año donde prácticamente las ocho películas que competían proponían nuevas cosas resueltas con mucha calidad. Sin embargo, El silencio es un cuerpo que cae, por su modestia, su aproximación a varios temas delicados y la propuesta de releer el pasado a través de grabaciones caseras, es justa ganadora del festival.

El silencio es un cuerpo que cae

Agustina Comedi, prácticamente veinte años después de la muerte de su padre decide acercarse a él a través de sus grabaciones de VHS y 8mm. Un hombre que vivía pegado a su cámara hasta el punto que el día que murió a causa de un accidente estaba filmando. Varios son los aspectos por los que es muy interesante de descubrir quien era el padre de Agustina. Su militancia política comunista en la Argentina de los 70, su vinculo con la farándula gay y transexual de la época pero sobre todo, el hecho de que su padre hubiese tenido una relación durante 11 años con un hombre antes de casarse con su madre. Comedi quiere conocer a su padre con profundidad, por eso no duda solo en analizar todas las cintas grabadas por él sino también en aproximarse a través de entrevistas a sus amigos y personas que le conocían o creían conocerle. Javier Comedi fue una persona muy enigmática y magnética y gracias a él podemos transportarnos al contexto de la argentina de los 70/80 y todas las represalias que podían recibir aquellas personas que pensaban o actuaban de forma distinta a los demás.

El silencio es un cuerpo que cae es sobre todo un ejercicio prodigioso de montaje de material de archivo para descubrirnos a una persona por la forma en qué grababa y cómo lo graba. No deja de ser muy tierno y revelador que sea su propia hija quien decida coger la cámara también para acercarse a aquellas personas que le conocían y habían sido grabadas por su propia cámara. La exploración de una persona acaba convirtiéndose en el análisis de una época y de una vida desde un punto de vista político y social. El silencio es un cuerpo que cae es sin duda un claro ejemplo del poder de la relectura de las imágenes, de su contextualización y de traernos al presente no solo personas sino también toda una época.

1 comment

Deja un comentario

You May Also Like

Falling, 24 horas contigo

Había una vez un león… Así comienza la continuación de la historia de amor entre Alma y Aslan en Falling, dos amantes que solo podían interpretarlos la española Emma Suárez…
Ver entrada

Novatos, un juego de niños peligroso

Ahora que hace poco tiempo ha comenzado el curso escolar en todos los centros educativos de nuestro país es cuando están de moda sobre todo en los colegios mayores y…
Ver entrada

The trip, la responsabilidad del cómico

Películas de viajes de dos amigos que pasan el rato y hablan de la vida hay muchas. El último gran ejemplo que se me ocurre es Entre copas: lo que…
Ver entrada